Historia De Una Gaviota Y Del Gato Que Le Enseñó a Volar

Luis Sepúlveda

Banco de arenques a babor! (Location 73)


Desde la altura veían los barcos formados uno tras otro, como si fueran pacientes y disciplinados animales acuáticos esperando turno para salir a mar abierto y orientar allí sus rumbos hacia todos los puertos del planeta. (Location 77)


vuelo. –Así es. Y lo más notable es que a veces hasta consiguen entenderse (Location 81)


Era un enorme prado en el que destacaban los rebaños de ovejas pastando al amparo de los diques y las perezosas aspas de los molinos de viento. (Location 83)


mientras daba cuenta de su tercer arenque. (Location 94)


que le debía la vida. (Location 122)


Puedes hablar –graznó el pájaro sin abrir el pico–. ¿Qué bicho (Location 141)


que tenía al pájaro agarrado por el cogote y lo sacudía. (Location 151)